¡No te rindas ante el sobrepeso!
Comer es más que deglutir alimentos, se trata de todo un proceso en el que introducimos a nuestro cuerpo las vitaminas, los nutrientes y demás elementos que este necesita para su correcto funcionamiento. El problema es que no somos conscientes de la importancia que tiene una correcta alimentación y comemos de todo, sin importar el daño que le estamos haciendo a nuestro organismo; no discriminamos comidas y luego estamos quejándonos acerca de lo mal que nos sentimos y lo gordos que nos vemos.Image by .Alejandro Rubio.
Cuando salimos a la calle y pasamos frente a una puerta de vidrio es inevitable que no nos detengamos, disimuladamente, a ver nuestro aspecto mientras pensamos para nuestros adentros: “estoy como una vaca; es imposible, no se puede adelgazar”. Pues la verdad es que si se puede adelgazar si seguimos unas sencillas recomendaciones y aplicamos un poco de disciplina. A continuación algunos consejos.
Objetivos realistas
Es imposible que logres perder 5 libras en una semana (a menos que sigas alguna de las mal llamadas “dieta milagro”, lo cual no te recomiendo). Según los nutricionistas, lo ideal es bajar entre un 5 y un 10% de tu peso corporal. Esto se logra con trabajo y constancia; haciendo ejercicio, consumiendo alimentos saludables, bajándole a las grasas, etc. Si aplicas disciplina, vas a empezar a reducir entre 1 y 2 libras por semana en los primeros meses.
Se empieza poco a poco
Del afán solo queda el cansancio, y está máxima también es cierta para los que quieren perder peso de forma rápida; está demostrado que las personas que intentan por todos los medios reducir aquellos kilos de más rápidamente, los recuperan casi que enseguida. Las dietas milagros crean en ese efecto rebote que altera tu metabolismo y hace que recuperes lo perdido y hasta el doble.
Cuando sigues una dieta la idea es que la pérdida de peso sea gradual y definitiva. Si es preciso, reduce tu peso en tan solo en 1 o 2 libras al mes, parece poco, pero si eres constante vas a notar un gran adelanto; después de un año habrás reducido muchas kilitos extras, y sin efectos secundarios.
Come más al día
Cuando comes entre 5 y 6 veces al día, con intervalos de tres horas y en porciones pequeñas vas a mantener trabajando tu metabolismo, lo que es ideal para que tu sistema natural antigrasas se encargue de esos elementos que se acomodan en ciertas zonas de tu cuerpo causando flacidez. Puedes incluir en tus platos frutas, verduras, yogurt y queso sin grasa, frutos secos y avena. Sin embargo, a propósito de esto, hay otra versión que manejan algunos especialistas. El sitio https://vidayfamilia.univision.com/ destaca un estudio realizado por un grupo de investigadores en el que se asegura que si una persona consume grandes comidas en el desayuno y en el almuerzo y a la hora de la cena toma algo más liviano, puede perder más peso a contraposición de aquellos que eligieron seguir la dieta de las seisporciones pequeñas a lo largo del día.
Come solamente cuando tengas hambre
Muchas veces la ansiedad, el estrés o las preocupaciones nos hacen digerir alimentos cuando en realidad no tenemos hambre. Esto lo hacemos para controlar de algún modo ese impulso nervioso que nos empuja a salvaguardar nuestra integridad, y una forma de sentirnos más seguros y protegidos es precisamente esa, comiendo. ¿Sueles asaltar la cocina y picar lo que hay en las ollas o la alacena? Las horas libres son una válvula que puede expandir tu ansiedad, así que busca un pasatiempo que te ayude a aprovechar el tiempo libre. Practica deporte, lee un libro, sal a caminar.