Las frutas y los niños

22.05.2013 22:50

Todos sabemos los beneficios que nos aportan las frutas: suministran vitaminas, minerales, potasio, agua, fibra y antioxidantes necesarios para el buen funcionamiento del organismo. La recomendación delos expertos es que diario consumamos, como mínimo, cinco porciones de fruta, lamentablemente estamos lejos de llegar a esa cantidad; las frutas y verduras son vistos como una subcategoría y no se les da la importancia que merecen.

Cuando pensamos en alimentos saludables para los niños lo primero que se nos viene a la mente son precisamente las frutas; son fáciles de comer y además son deliciosas, sin embargo la costumbre, y especialmente el ejemplo, se hacen piezas fundamentales para acostumbrar a los pequeños a esta clase de alimentos, de lo contrario crecerán acostumbrados a las galguerías y se verán muy vulnerables ante distintas enfermedades.  En nuestro sitio web encontrarás información importante acerca de algunas de las funciones que cumplen las frutas para nuestra salud; en este artículo nos concentraremos en los beneficios que brindan a los chicos, cómo los ayudan en su desarrollo y cómo las pueden comer para aprovechar sus nutrientes.

Si quieres acostumbrar a tus niños a comer frutas, ten en cuenta que no es recomendable que antes del primer año les des a probar frutas ácidas (naranja, mandarina, limón) ya que estas les pueden producir problemas digestivos y algunas alergias. Generalmente a los bebés les gustan las frutas, así que puedes ofrecerles una variada gama para que se vayan acostumbrando a ellas. Si estamos hablando de niños de seis meses puedes darles a probar manzanas, peras, uvas y cerezas. A los 12 meses ellos estarán en capacidad de comer melocotón, albaricoque y nísperos.  A partir de los 24 meses pueden empezar con los frutos secos.

Según la edad, las frutas pueden ser un excelente remedio para el estreñimiento; si son niños muy chicos consigue algunas ciruelas y suminístraselas por cucharaditas en agua de cocción que haya estado hervida por lo menos durante media hora. A los más grandes dales un puré semilíquido de ciruelas hervidas pasadas por un colador de alambre; puedes mezclarlas en el agua donde las pusiste a hervir. Aquellos pequeños que ya tengan sus dientecitos y puedan masticar dales una compota de ciruelas entre las comidas.

Cuando se trata de combatir lombrices, toma las semillas de un limón maduro y tritúralas, luego hiérvelas en una taza de agua durante tres minutos, después cuela. Puedes endulzar con un poco de miel para disimular lo agrio y la das a tus niños media hora antes del desayuno.

Como laxante, la mandarina es ideal; ayuda a regular las evacuaciones de los riñones y por su contenido de agua previene la deshidratación. Recuerda que no es aplicable para niños menores de un año.

Las limas maduras y dulces son ricas en calcio y contienen muy poco contenido de ácido cítrico. Esta fruta posee otras características importantes; el sitio https://www.eldeber.com.bo/ hace referencia a su capacidad para equilibrar el sistema nervioso y a sus propiedades desinfectantes. Esta web señala además su importancia para reforzar el sistema inmunológico.

Para la anemia en los niños, el albaricoque es perfecto para adelantar un tratamiento gracias a su contenido de hierro. Esta fruta también corrige retrasos en el crecimiento y funciona como laxante.

Si se trata de ayudar en el crecimiento de los niños, los dátiles son una buena opción; contienen glucosa y levulosa que se hacen necesarias para ayudarlos a mantener activos, además, su contenido de fósforo, hierro, calcio y otros minerales y vitaminas trabajan en conjunto para su normal desarrollo.

Para aquellos meses calurosos, el melón y la sandía son excelentes opciones para ofrecer a los niños gracias a su alto contenido de agua (es una alternativa muy viable para reemplazar las gaseosas y los refrescos). Estas frutas previenen la deshidratación y reponen los líquidos y las sales que se pierden con el sudor; además, estimulan el funcionamiento de los riñones y favorecen el tráfico intestinal.

Cuando vayas a comprar frutas, elige las que estén frescas y ligeramente maduras. Al momento de consumirlas, la mejor manera de hacerlo es “al natural”, así aprovechamos todas sus ventajas nutricionales, claro que en el caso de los bebés se les debe dar sin piel, sin hueso y sin granos ni pepitas.