Del sobrepeso y otras complicaciones: gastritis

04.05.2013 13:48

Tengo un amigo que sufría de sobrepeso; el hombre superaba los 125 kilos y eso le hacía sentirse inseguro para acercarse a las personas, especialmente a las del género femenino, razón por la cual aplicaba a distintos tipos de dietas sin obtener resultados satisfactorios. Él comía más por ansiedad que porque en realidad sintiera hambre, así que no era raro encontrarlo con una empanada, una presa de pollo, un buñuelo o una almojábana en la mano mientras hacía sus cosas.

Todo indicaba que iba a continuar así hasta que encontró un sistema, abalado por la ciencia, según él, que le ayudaría a bajar una buena cantidad de kilos sin que tuviera que sacrificar mayor cosa su alimentación regular; poco a poco comenzó a dejar las grasas, los azúcares, las harinas y empezó a incluir más vitaminas, proteínas y  suplementos alimenticios a su menú habitual. Se convirtió en un fiel cliente de las tiendas naturistas; su filosofía respecto a la comida llegó a ser tan radical que él mismo llevaba sus alimentos cuando se hacían paseos en grupo, no aceptaba si le ofrecían jugos o gaseosas ya que él llevaba su botella de agua mineral para todas partes. Con todo y lo “quisquilloso” que se había vuelto para la comida, en tan solo cuatro meses logró bajar 35 kilos, ¡algo sorprendente! Todos estábamos admirados por el tremendo cambio que había experimentado y todos queríamos conocer el secreto de tan notable pérdida de peso, sin embargo, no tardó mucho tiempo para que empezaran a evidenciarse ciertas complicaciones.

Mi amigo, al que llamaremos Dagoberto, jamás había sufrido de colon irritable, gastritis ni reflujo, su único problema era la obesidad. Cuando Dagoberto dejaba de lado sus nuevos hábitos alimenticios para comer una que otra golosina su organismo reaccionaba mal, sentía pesadez estomacal y casi que de inmediato tenía que ir al baño. Desarrolló una intolerancia crónica por la lactosa por lo que tuvo que dejar de tomar café, chocolate y todo alimento que tuviera leche. El asunto se complicó a tal punto que prácticamente todo empezó a sentarle mal, incluidas sus comidas especiales. Me dijo que había desarrollado gastritis debido al estrés que manejaba (lo que nos muestra que la pérdida de peso no siempre es la respuesta que creemos necesitar). Quise averiguar más al respecto y visite https://remediosparacurar.com/ para conocer un poco más acerca de la gastritis. Evidentemente, muchos de los  síntomas descritos en el sitio web los padecía Dagoberto, quien desesperado decidió visitar un médico naturista para que le ayudara a sanar aquello que la medicina tradicional solo abordaba superficialmente. Cuando mi amigo me mostró los alimentos que le había prohibido el doctor quede impresionado; ¡no podía comer prácticamente nada! Una dieta tan estricta que le haría bajar otra buena cantidad de kilos.

Me pregunto: ¿cambiar radicalmente los hábitos alimenticios de una persona puede llegar a tal punto que el organismo se desacostumbre a ciertos alimentos que, llegado el caso en que se coman ocasionalmente generen malestar? Dagoberto atribuye su gastritis al estrés, y le creo,  aunque ahora que lo pienso, por motivo de su trabajo él antes bebía mucho café, tinto, aromática y demás bebidas que bien se sabe propician la aparición de la gastritis, eso sin contar las comidas que antes devoraba. Pero no siempre es fácil identificar sus causas, eso es lo que afirma el sitio https://blog.univision.com/ , quien además agrega que los síntomas no se presentan inmediatamente de comer ciertas comidas; sin embargo, en el caso de Dagoberto, él afirma sentir instantáneamente los efectos, y me consta, porque he estado con él cuando los experimenta después de una comida sencilla.

Generalmente, el tratamiento contra la gastritis viene determinado por ciertos factores como la edad del paciente, lo avanzado de la condición y la tolerancia a determinados medicamentos y/o terapias (y en este punto veo donde Dagoberto presenta mayores inconvenientes porque la medicina tradicional no ha disminuido los síntomas). En lo que respecta a mi amigo, tendrá que ajustarse disciplinadamente a la dieta recetada por el médico si quiere mejorar;  la gastritis puede tener cura si se la trata a tiempo. Cuando es crónica es muy difícil que sane, Aunque con juicio y voluntad se ´pueden atenuar los síntomas.