Baja de peso saludablemente

26.05.2013 21:57

La gente suele asociar el hecho de perder peso a un conjunto de tareas y rutinas extenuantes que solo los más capacitados pueden desempeñar. Para aminorar el “cargo de conciencia”, algunos ven  el tema de la obesidad y el sobrepeso como un asunto de genética, algo que está presente y con lo que se debe convivir.  Esto no tiene que ser así; lo primero que debemos hacer es sacarnos de la cabeza esa idea errónea y comenzar a buscar mecanismos que nos ayuden a liberarnos de los kilos extras que no solo atentan contra nuestra figura sino contra nuestra salud, e incluso contra nuestra vida.

No nos engañemos; vivimos en una sociedad discriminadora, un mundo de apariencias donde se le da prioridad a la forma y luego, si hay tiempo, se mira el contenido. Cuando la persona no se siente aceptada se refugia en su interior, se aísla y empieza a poner en práctica toda suerte de hábitos destructivos que lo único que hacen es intensificar su dolor interno. La comida en exceso y las horas malgastadas en internet o frente al televisor son las constantes que empujan al individuo por una calzada de una sola vía que conduce a una vida de frustraciones y baja autoestima. La persona siente que no puede salir de aquel camino, o ni siquiera quiere salir, y ve con tristeza las oportunidades desperdiciadas porque prefirió la solución  “fácil “que representa la autocompasión en lugar de hacer frente a la problemática.

Aunque actualmente contamos con un sinnúmero de dietas y métodos para perder peso, tengamos claro que no todos ayudan, ni resultan ser tan efectivos como sus anunciantes proclaman. Las famosas “dietas milagro” están diseñadas para que la persona pierda varios kilos en poco tiempo, sin embargo, esta táctica cortoplacista se limita a prohibir una gran cantidad de alimentos; se deja de comer y, lógicamente se va a adelgazar, pero también se van a perder energías, músculo, defensas y el cuerpo queda expuesto a diversas enfermedades. Esto lo corrobora el sitio https://www.lacapital.com.ar/; la web afirma que al perder peso tan repentinamente se genera un desequilibrio, anormalidades que dan lugar a los famosos “efectos rebote” que pueden dejar a la persona incluso con mayor sobrepeso que el que tenía antes.

Cuando una dieta milagro finaliza la persona va querer arrasar con toda la comida que encuentre a su paso ya que su metabolismo estuvo trabajando a media marcha durante el proceso (ingresa a https://www.remediosparacurar.com/ y encuentra los alimentos que ayudan al correcto funcionamiento de tu metabolismo).  ¿Quieres lucir fofo y con músculos “chupados”?

 

Cambiando nuestros hábitos

Si de cambiar se trata, el cambio ha de venir de adentro hacia afuera y no al revés. ¿Quieres lucir bien y que te admiren? Perfecto, pero entonces, ten en cuenta que esto será efecto colateral ya que tu principal interés deberá estar enfocado en tu salud. Más que verte bien, la idea es que te sientas bien, con más energía y dinamismo; empezarás a sentirte como otra persona y cuando esto ocurra tendrás conciencia de lo fútil de tu motivación inicial.

Antes que dejar de comer harás algunas modificaciones en tus alimentos regulares: no más grasas, ni harinas blancas, ni azúcares. Bienvenidas las frutas, las verduras, las ensaladas.  Come más veces al día; cambia tus tres comidas tradicionales por cinco comidas al día, pero en porciones reducidas. Los alimentos ricos en proteína te ayudan a controlar esa sensación de apetito que te empuja a estar “picando” a todas horas; cereales, avena y frutos secos como las nueces, las almendras y las avellanas pueden encabezar tu lista de alimentos para acompañar en las tardes.

 

Lleva una vida activa

Los expertos recomiendan hacer 250 minutos de ejercicio a la semana, si esta cifra es muy alta para ti empieza con rutinas suaves, 90 minutos semanales por lo menos, así vas acostumbrando a tu cuerpo a la actividad física y le dices adiós a ese sedentarismo pernicioso. Caminar es el ejercicio por excelencia; madruga todos los días y realiza caminatas de por lo menos media hora. Monta bicicleta, 45 minutos diarios te ayudan a combatir la grasa abdominal. Sube y baja escaleras, este ejercicio también te ayuda a fortalecer glúteos. Si tienes trabajo de oficina donde te toca permanecer sentado, párate cada dos horas y camina al menos por cinco minutos.

Lo más difícil es comenzar; anímate. No necesitas ni cirugías, ni dietas restrictivas, ni practicar deportes extremos para tener un cuerpo delgado. En la disciplina y determinación está el secreto para vencer al sobrepeso y la obesidad.